NOVEDADES CIENTÍFICAS
ENSAYO DE ROBOTS PARA LA ENTREGA DE PAQUETES
Su presencia se hará más imprescindible en las cadenas de distribución para resolver lo que se conoce como la logística de la Última Milla, el reto de cómo realizar las entregas al menor costo para hacerlas accesible al consumidor sin que el empresario pierda dinero.
En las zonas urbanas, abordarán la congestión del tráfico y problemas medioambientales.
La empresa Starship también ha pensado en los inconvenientes: ¿ Y si …se va la luz?
“El cofundador Janus Friis y yo nos dimos cuenta hace poco menos de dos años, que es posible automatizar la entrega de la última milla utilizando esencialmente la tecnología de hoy en día.”, asegura Ahti Heinla, consejero delegado de Starship Tenhologies y antíguo cofundador de Skype.
El robot se controla siempre a distancia a través de Internet por un operador y viene equipado con un altavoz y un micrófono para poder comunicarse con la gente.
Ahti Heinla, programador estonio, y antíguo confundador de Skype, nos da más detalles:
“Dispone de un montón de sensores y tecnología. Cuenta con GPS, y nueve cámaras. Algunas de ellas se pueden ver aquí y aquí. Por supuesto contiene giroscopios y elementos similares y un montón de otros tipo de sensores internos. La mayoría están construidos con la tecnología para teléfonos móviles, ya que, en realidad los celulares tienen todo esto “.
Pondremos en circulación a este robot, al que aún no hemos puesto nombre, en varias ciudades del Reino Unidoen los próximos meses. El reto, que el coste de la entrega de la Última Milla, todavía la más alta de todo el proceso de entrega, sea el mismo que el de un libro.
MI ROBOT, MI AMIGO
Casper ha sido diseñado para ayudar a los niños que están hospitalizados con cáncer. Actualmente está siendo testado en este hospital de Lisboa. Casper no es un robot normal. Ha sido construido para percibir lo que le rodea e interactuar. Y como van a ver en este reportaje, no es, precisamente, un juego de niños.
Casper juega y habla; tiene unos sofisticados sensores, unos dispositivos para captar imágenes y sistemas de navegación que le permiten moverse de manera autónoma, reconocer a los jóvenes pacientes y esquivar obstáculos.
Casper ha sido diseñado por investigadores en un proyecto europeo cuyo objetivo era estudiar cómo la robótica social puede ayudar en actividades educativas y de entretenimiento para niños que deben ser tratados medicamente
Y según los investigadores, los desafíos eran enormes.
“Nuestro primer desafío era encontrar una buena plataforma robótica. Necesitábamos un robot capaz de caminar con una persona, por lo que su velocidad máxima tenía que ser de unos dos metros y medio por segundo”, señala João Silva Sequeira, ingeniero en la Universidad de Lisboa y coordinador de este proyecto.
“También tuvimos que encontrar un robot con la apariencia correcta. Estamos tratando con pacientes infantiles así que necesitábamos un robot simpático. Por eso entrevistamos a unos 100 niños y les preguntamos cómo debía de ser el robot. Y luego el otro reto era desarrollar los conceptos de ingeniería con los que el robot está equipado. Casper debe interactuar con todo lo que le rodea. Por lo que contiene algunas innovaciones tecnológicas. Innovaciones que tienen que tener en cuenta también aspectos sociales. El robot tiene que percibir el entorno social en el que se mueve”, señala João Silva Sequeira.
Fue en este laboratorio, en la Universidad de Lisboa, donde algunos de los sistemas del robot fueron desarrollados.
La compleja tecnología se unió aquí con otros conceptos como el de la psicología para desarrollar la infraestructura de percepción de Casper.
El objetivo final es, básicamente, facilitar la interacción entre los humanos y los robots de una manera constructiva.
“Me gustaría que, como desafío, los desarrolladores de Casper siguieran incrementando su capacidad de interacción con los niños. Sé que es difícil; es la parte más difícil. Pero sería genial que los niños pudieran crear aún más lazos de afecto con el robot. Realmente ellos necesitan establecer lazos de afecto con los objetos que les rodean en su vida diaria aquí, en el hospital”, apunta João Silva Sequeira, ingeniero en la Universidad de Lisboa y coordinador de este proyecto.
Los investigadores esperan que Casper pueda convertirse en un verdadero compañero robot en otros hospitales de Europa en menos de tres años.
EXTRAIDO DE EUROPEAN COMMISSION 2016 / EURONEWS 2016